Durante mucho tiempo el cuerpo humano ha sido fuente de inspiración para muchos artistas, especialmente la publicidad, la fotografía y el cine han utilizado tanto el hombre como la mujer para transmitir mensajes, y marcar estereotipos logrando hacer que el espectador lea el mensaje y realice una traducción falsa de el mundo en que vive, mostrando como debemos vestir y como debe ser nuestra apariencia física para lograr determinado objetivo, es una mirada enfocada al comercio en la que no hay valores morales ni éticos.
La publicidad durante mucho tiempo ha estado encargada de la comunicación visual, y esto ha hecho que en parte este unido al arte, la publicidad no vende el objeto, sino la forma de ver y pensar a ese objeto es decir una serie de cualidades extras que no están en el objeto pero la publicidad las sugiere atreves de una poética y retorica visual que enriquece el imaginario del espectador y que asocia el objeto simple y físico a unas ideas de los sublime y lo bello., el siglo xx en el arte tuvo diferentes muestras y pensamiento de la concepción del cuerpo humano, empezando por los artistas griegos con su concepto de belleza y perfección, luego artistas como Cezanne y Picasso con el cubismo logran trascender con la figura y muestran una belleza diferente, rompiendo con el canon griego los artistas se liberan y cada uno empieza a representar el mundo como lo ve y como lo siente, cada artista representa un pensamiento individual con una mirada colectiva.
¿Pero que es un cuerpo vacio?
Para mí un cuerpo vacio un ser humano apartado de cualquier forma de identidad, o un cuerpo que no existe independiente a los objetos que vende que su único fin es vender. Por eso quiero tomar el arte y la publicidad para hacer un claro referente de ello, a continuación de este escrito veremos varios ejemplos de cuerpos vacios y el cuerpo como instrumento de comunicación y de arte.
Como dice el escritor Juan Carlos Pérez en su libro el cuerpo en venta: “El arte, el concepto de belleza va asociado a valoraciones personales; se trata en la mayoría de los casos de una búsqueda individual. En publicidad, sin embargo, el concepto de belleza esta siempre ligado a lo colectivo, no existe la búsqueda interior, sino la representación de los sentimientos colectivos, de las sociedades de cada momento. La publicidad parece más empeñada que nunca en construir un modelo de belleza único, un modelo de belleza que está muy ligado a lo irreal, lo artificial y digital. Este modelo se ha puesto como un canon universal de belleza, que trata de imitar muchos de los hombres y mujeres de los diferentes países industrializados del mundo y que condiciona el modo en que miramos y juzgamos a los demás…..”
Desde el pensamiento publicitario la persona humana pasa a ser cuerpo vacio ya que solo importa lo que muestra, su fachada, de esta manera ha vuelto a el ser humano especialmente la mujer un producto rentable, ya que la mujer como “objeto sexual” llama demasiado la atención entre consumidores y productores de toda clase de mercancía, miremos por ejemplo lo que dice que Germán García en su escrito el sexo en la publicidad : “En los últimos años los anuncios de pantalones vaqueros, perfumes, y muchos otros productos", refiere un analista, "han ofrecido imágenes provocativas que fueron diseñadas para activar respuestas sexuales de tan amplio espectro de la población como fuera posible, para dar una sacudida eléctrica por su ambivalencia, y para apelar a menudo a los deseos bisexuales reprimidos que se piensa comportan una mayor carga emocional."
Y el mismo Calvin Klein rotulaba a los pantalones vaqueros como afirmación de sexo, y añadía que "la abundancia de carne desnuda es el último intento de los publicistas de dar a productos redundantes una nueva identidad".
El sexo ha sido un factor fundamental en la publicidad y en el arte, ya que atrae de inmediato la mirada del espectador, especialmente en las publicidades de mujeres desnudas, en el arte la sexualidad es muy próxima a el artista ya que es tomada como un acto que produce placer y satisfacción tanto a el hombre como a la mujer. Esto se muestra muy bien en la obra de el artista Picasso el mino tauro donde es mitad hombre mitad animal, esto muestra claramente su apetito sexual, y su necesidad de saciarlo. “El mino tauro nos introduce en el mundo de las obsesiones surrealistas de Picasso: espejo de su subconsciente y expresión de su universo subjetivo e irracional. En el Mino tauro-Picasso hay mucha más pasión personal encriptado que ilustración de la mitología clásica, que sirve sólo de desencadenante para el atormentado mundo interior del artista, espejo de sus pasiones.”
Prueba de la importancia del la figura humana, y especialmente del sexo en la publicidad son los avisos que promocionan marcas de licores, en estos las fotografías muestran una constante analogía del pene del hombre en referencia a la botella y la vagina con el vaso así todas las imágenes que se exhiben son una simulación del coito, la botella viniéndose dentro del vaso. Esta imagen repercute en el imaginario de quien la ve, ya que esa insinuación da a entender que si se bebe el licor se accede a la relación sexual.
Así mismo sucede con los avisos de los perfumes, en los que se muestra un momento previo antes del acto sexual donde la mujer o el hombre seducen, inquietan y provocan con el olor.
Tanto el arte como la publicidad ha hecho que la palabra desnudo se remita de inmediato a la imagen femenina por que es la que todo el tiempo en fotografías, avisos publicitarios, etc, insinúa erotismo y despierta las mas desbordantes pasiones. En cambio en la mayoría de las publicidades masculinas el hombre aparece con ropa elegante y muy bien vestido para denotar estrato social y poder económico, de esta manera se muestra siempre a la mujer esclavizada y en parte sometida todavía al poder masculino.
Pero evaluemos como el cuerpo humano se convierte en otra cosa diferente a consumo, miremos como muchas de las tribus nativas de chile, amazonas y sudan utilizaban su cuerpo como medio de expresión religiosa, para mostrar su estado de ánimo o por gusto propio. Desde esta mirada nace el proyecto “cuerpos pintados”, empieza con 45 artistas chilenos, que se apropian del cuerpo como soporte pictórico, el cuerpo como medio del hombre para trasmitir, ya no ahí estereotipo todo cuerpo gordo o flaco es bello lo importante es el paso de cuerpo como algo carnal a arte, lo que importa para el artista es la experiencia misma sobre el cuerpo. Este movimiento es llamado Body Paint que es tomada como una de las primeras expresiones artísticas de nuestros antepasados, esta pintura corporal era utilizada como camuflaje para la caza, para las guerras como reconocimiento de tribu, o para impresionar a el enemigo, esta práctica se vuelvo a retomar y coge mayor significado a finales del siglo xx donde ya pasa a ser el artista el que dibuja y pinta sobre una modelo y donde ya el artista trae su mensaje a trasmitir. Este movimiento más que tratase de algo erótico y sexual lo que busca es trascender el significado del cuerpo humano.
Otro artista que manejo el cuerpo como arte, fue el fotógrafo Helmut Newton nacido en Berlin, un surrealista contador de historias, conocido por su gran gama de desnudos a blanco y negro, y por trabajar la moda y retrato. Newton cambio la forma de ver la mujer desnuda, porque su principal interés era cambiar la forma de ver el cuerpo y la feminidad, y tracen dio las imágenes con una profunda vocación filosófica, desde los pensamiento de Nietzsche, Foucault, y Bataille.
Su obra estaba basada en pensamientos como: “La apariencia no es lo opuesto de la verdad, sino su expresión. Lo que se nos manifiesta, lo que aparece, es la verdadera expresión metafísica de lo corpóreo. El mundo es totalmente ajeno a nuestras exigencias morales está siempre más allá del bien y del mal.”
Nietzsche
Helmut Newton dice:
“mujeres que aman y desean ser amadas, que gozan con sus cuerpos, que no tienen reparos en enseñarlos ni mucho menos lo consideran un simple objeto, si no todo un culto.”
Vanessa Prado hace todo un estudio a la obra del fotógrafo antes mencionado y dice:
“Si algo hay evidente en los desnudos de Newton (especialmente en la serie Big Nudes) es que los cuerpos de sus modelos son clásicamente "perfectos"; son equilibrados, y compositivamente armónicos, pero contienen un elemento de caos y de angustia (característico de la propia modernidad y del momento histórico en el que se encuentra), que es la pura irrealidad de sus propias modelos.
Sus desnudos aportan estabilidad, fijeza, parece que resisten al paso del tiempo en su "pureza" en su perfección, la perfección soñada por los artistas "platónicos", o al menos por las artistas dentro de una tradición "apolínea", pero justamente por eso, por la supuesta perfección de sus desnudos, nos aporta su punto más importante, su irrealidad.
Los desnudos de Newton están completamente fuera de lo "real", son puramente irreales.
En la Grecia, el arte no refleja nada real, nada que tenga ver con lo propiamente humano: es lo divino, igual que ocurriría con el mundo Cristiano.
La fotografía de Helmut Newton está completamente de lleno en esa dinámica: ya no es comprensible para los ojos de los "mortales", es algo que escapa a la comprensión de espectador.
El arte nuevamente no requiere explicación alguna, está ligado con lo irreal.
La fotografía de Newton ha repasado toda la tradición filosófica de la edad moderna para volver sobre sus propios pasos y así retomar las cuestiones más "primitivas" de la experiencia estética, esto es, recordarnos lo mutable de la corporeidad, lo finito de la existencia, la perfección del desnudo.
¿Dónde acaba lo real y donde empieza lo artificial? Empieza en el momento justo en el que Newton realiza su trabajo.
El desnudo ya no es inocente, ni es la clásica expresión de la belleza.
Existe una tremenda tensión sexual muy lejos de la serenidad habitual, sus desnudos expresan peligro, presión, rigidez.
Es el nihilismo lo que está patente en su obra, el nihilismo retomado desde Nietzsche y llevado a terrenos donde nunca antes había sido llevado.
La preocupación por el cuerpo es un fenómeno de esta época.
Newton, como hacen los filósofos arriba citados, da una vuelta de tuerca más al concepto de corporeidad humana, porque a Newton lo que realmente le interesaba era el sujeto, por eso Newton realizó sus series de maniquíes.
Las fotografías de maniquíes tratan la idea del vacío de sujeto, de la inexistencia de sujeto bajo el cuerpo, de la mera superficialidad de los cuerpos vacíos y fríos.
Su auténtica preocupación era el sujeto, y utilizó estratégicamente su posición de fotógrafo de moda para realizar un autentico ejercicio de reflexión, un ejercicio de reflexión que lleva desde Platón hasta Nietzsche retomando las cuestiones más importantes en estética.”
Para concluir pienso que los artistas deberíamos apropiarnos de el cuerpo, mas para trasmitir un mensaje, más que para exhibirlo o utilizarlo como objeto, cambiando las formas de verlo y tratando de sobre pasar las barreras que nos coloca la sociedad, estereotipando la persona y olvidando que mas que figuras, cuerpos o maniquís somos seres humanos con facultades de sentir, pensar y ser mediador de procesos transformadores en la sociedad.
Bibliografía
· Proyecto cuerpos pintados (www.cuerpospintados.com/historia)
· Sergio Aguado, escrito: “La vida es un sueño”
· Juan Carlos Perez, libro el Cuerpo en venta
· Artista Vera Lehndorff, cuerpos pintados cultura nuba.