"Hasta el instante previo  al momento en que empezamos a escribir, tenemos a nuestra disposición el mundo, el que para cada uno de nosotros constituye el mundo, una suma de datos, de experiencias, de valores, el mundo dado en bloque, sin un antes y un después, el mundo como memoria individual y como potencialidad implícita; y lo que queremos es extraer de ese mundo un argumento, un cuento, un sentimiento: o tal vez más exactamente, queremos llevar a cabo un acto que nos permita situarnos en este mundo."

Ítalo Calvino, Seis propuestas para el nuevo milenio, 2002. Pág. 125

 

Mi propuesta se vasa en una secuencia de 4 fotografías que para mi describen como se produce un proceso de creación, las palabras (objetos, cosas) son la apertura a un espacio de relaciones que le dan lugar a la cosa, y permiten  que esta exista  y sea vivenciada en un lenguaje que no se manifieste desde la convencionalidad y el consenso de las cosas mediante su sola mención.

Tomo en las 4 fotografías el agua primero porque es fuente de vida solamente pensar en ella para mi es creación, pero desde el primer  momento, vi sus movimientos como parte fundamental de mi propia matriz de creación, en mi se conciben diariamente muchas ideas pero para que ellas fluyas necesito que un momento, una vivencia, un recuerdo, o algo dilate y saque dentro de mi  esa idea para poder crear algo, después de que  hay una dilatación y la creación fluye, cada comentario, cada momento, cada lugar es una retroalimentación de mi proceso de creación, cada ondulación que hace el agua explica ese ir y venir de cada una de mis creaciones o de cada una de mis acciones.

 

Tomando como referencia a  Wittgenstein (en Investigaciones Filosóficas) nombrar es una preparación para describir. Cuando nombramos una cosa aun no se ha hecho nada. Las cosas tienen su  nombre en el juego, en las relaciones que se pueden dar en las infinitas combinaciones de las mismas. Es entonces a partir  de ese tener nombre (de las cosas) en el juego, que podemos inferir, como el ser o no ser, no va ligado al elemento  unitario sino que se establece a partir de la existencia (o no existencia) de las relaciones entre elementos. Relaciones que podemos dar cuenta,  en  un lenguaje que no sea el de  lo innombrable, sino, el de lo posible.